Foto: Kaloian Santos Cabrera
En “Resumen de
noticias”, Silvio Rodríguez dice que no ha “estado enumerando las manchas en el
sol”, pues es consciente de que “en una sola mancha cabe el mundo”, y esta
última imagen siempre me ha gustado traducirla diciendo que “en una sola marcha
cabe el mundo”, cosa que cualquier que haya participado en al menos una
manifestación popular masiva tiene que saber de sobra: la diversidad, la
pluralidad y la transversalidad son los otros, siempre y todas las veces.
Y esta foto de
la marcha del sábado me recordó un episodio de la manifestación de la
Multipartidaria del 16 de diciembre de 1982 y la represión que los milicos
desataron primero en la propia Plaza -cobrándose la vida del obrero metalúrgico
Dalmiro Flores-, y luego sobre las columnas que estábamos sobre la Avenida de
Mayo. De repente, entre gases y estruendos, los teníamos casi encima nuestro,
pero nos salvó la solidaridad de una pareja que -como la de la imagen- vivían
en un departamento sobre la Avenida de Mayo y abrieron la puerta de entrada al
edificio y así salvaron a una montonera variopinta de manifestantes.
Algunos
estaban heridos, otros lastimados, y a todos nos vino bien el sabernos al
amparo de la cacería que se había desatado. Uno de nuestros salvadores -ambos
jóvenes, como los de la foto- era médico, de modo que los contusos recibieron
los primeros auxilios en las escaleras o en el propio departamento de los
muchachos. Nos ofrecieron agua, té, aspirinas, y nos dejaron pasar al baño.
Cuando lo peor había pasado, desde la ventana se veían un montón de zapatillas
y zapatos perdidos por las corridas, y ellos llamaron a un diario para que
registrara esa imagen desoladora (todavía no sabíamos que habían asesinado a
Dalmiro Flores).
Entre aquel
1982 y este 2025 han pasado muchísimas marchas y con características diversas:
manifestaciones de lucha en su gran mayoría y unas cuantas celebratorias por
los derechos adquiridos. Uno de esos derechos es el de ver pasar a los
compatriotas desde una ventana sin miedo a que el odio nos lleve puestos a
todos. Porque “en una sola marcha cabe el mundo” y contiene la memoria de
nuestras luchas y conquistas.
Por Carlos Semorile.
No hay comentarios:
Publicar un comentario